BUENOS AIRES.- Gabriel Canavide organizó una evacuación en plena oscuridad y entre los hierros retorcidos. Fue el primero en dar aviso a la policía y solicitar ayuda. Era un pasajero más del tren que estaba detenido en la estación de Flores con destino a Once pero, en pocos minutos, y gracias a su experiencia como oficial mayor de la Policía Metropolitana, se convirtió en el primer eslabón de la cadena de rescate de este fatal accidente, informó el diario "La Nación".

Canavide iba camino a su trabajo en la División Intervenciones Complejas (DIC), en la villa 1-11-14, como todos los días. "Sentimos un golpe terrible y todos los pasajeros se cayeron al piso; segundos después se cortó la luz y sólo oía gritos", contó al matutino porteño.

Con ayuda de otro pasajero, Canavide logró abrir la puerta del coche del tren en el que viajaba y comenzó a rescatar a los pasajeros. "Estaba de civil, me puse la placa para que la gente me reconociera como oficial y colaborara. De inmediato, me comuniqué con el comando único central de la Policía Metropolitana para solicitar ayuda. No sabía exactamente las dimensiones del accidente, pero sí que se trataba de una situación muy grave", dijo, aún conmocionado.

"Vi gente destrozada bajo los hierros de los trenes y me quedé hasta las 8.30 ayudando a los pasajeros heridos y en estado de shock. Cuando todo terminó y llegué a la base me puse a temblar como una hoja, recién ahí caí en la cuenta de lo que había sucedido", contó. (Especial)